miércoles, octubre 17, 2007

Comenzamos el magister...

"Cada individuo está siempre esforzándose para encontrar la inversión más beneficiosa para cualquier capital que tenga [...] Al orientar esa actividad de modo que produzca un valor máximo, él busca sólo su propio beneficio, pero en este caso como en otros una mano invisible lo conduce a promover un objetivo que no entraba en su propósitos [...] Al perseguir su propio interés frecuentemente fomentará el de la sociedad mucho más eficazmente que si de hecho intentase fomentarlo."

La riqueza de las naciones, Libro IV.


Adam Smith
(5 de junio, 1723 – 17 de julio, 1790) fue economista y filósofo escocés, uno de los máximos exponentes, si no el mayor, de la economía clásica.

Obras disponibles en http://en.wikisource.org/wiki/Author:Adam_Smith

1 comentario:

Ramón dijo...

Es una buena lectura. A Adam Smith le pasa como a Marx, sus ideas no son las mismas que generan las corrientes de pensamiento que parten de sus paradigmas intelectuales.
Hay que leerlo con buenos ojos, sin los prejuicios activados.
Y luego hay que recordar que la economía, en gran parte como ciencia y en casi toda su aplicación carece de ética y moral. No la tiene, ni buena ni mala, por eso no se la puede juzgar desde el precepto de los valores. Previamente hay que llevar el discurso al terreno de la ética, y después hablar.


Vaya chapa... Jajajaja para que te vayas acostumbrando a los pedantes que circulan por esa facultad.