lunes, noviembre 10, 2008

Relaciones causales o guerra y coltán

Con mucha tristeza leo en los diferentes periódicos nacionales e internacionales, reseñas a la guerra en República Democrática del Congo, generalmente desde un punto de vista humanitario: actores internacionales, dictámenes de la ONU, refugiados, desplazados, víctimas civiles. A veces, dependiendo de lo especializado del medio, se llegan a leer algunas palabras como coltán, casiterita, diamantes, teléfonos móviles, tecnología aeroespacial, intereses extranjeros...

Es triste comprobar como, en la sociedad llamada de la información, la desinformación es la madre de todas las desgracias. La guerra que se lleva librando en el Congo desde hace más de 10 años tiene como causa principal, en mi humilde opinión, los intereses de la industria del primer mundo. ¿Acaso el coltán, principal semiconductor utilizado en los teléfonos móviles, no es comprado por las multinacionales occidentales? ¿Acaso las armas, financiadas con el dinero manchado de sangre, son fabricadas en Congo o en otro país africano?

Estoy realmente harto de que los orígenes de los conflictos no sean nunca fruto de nuestras numerosas discusiones y tertulias, nunca sean explicadas por los todólogos que nos explican la realidad por la radio o la televisión. ¿Cuando vamos a entender que el mundo, tal y como lo vemos hoy, es el resultado de nuestra complicidad y pasividad? ¿Hasta cuando seguiremos creyendo que no existe ninguna relación entre los precios de compra (y por tanto venta y márgenes multimillonarios de beneficio) del coltán y los sucesos que hoy se relatan en los medios?

Y con estas líneas no disculpo ni los dirigentes de Congo ni a los llamados rebeldes. Ellos son los máximos culpables de los resultados de esta guerra cruenta. Sólo me gustaría que, tras hacer una llamada a nuestra madre o nuestra pareja, conozcamos que Nokia, Ericsonn, Siemens, Sony, Motorola y Millicom Internacional también participan de esta guerra. Aunque ellos libren la batalla con su traje y desde Helsinki.

Más información aquí.
Y mucho más detallada (con nombre de empresas, cantidades, etc.) aquí.

3 comentarios:

FJ dijo...

Si lo he entendido bien, la tesis del post es que existe una relación de causalidad entre la venta de un mineral (el coltán) y la guerra civil en esa zona. Sin embargo, no queda clara cuál es la relación de causalidad prometida en el título.

¿Sugieres, por ejemplo, que Nokia apoya a un bando y Ericsson a otro, para obtener esa materia prima más barata? ¿Tener materias primas que otros países quieran comprar conduce habitualmente a guerras civiles? ¿Por qué otros países ricos en materias primas tienen, en cambio, un nivel de vida excelente?

Por otra parte, tampoco me queda muy clara la solución. ¿Lo mejor que les podría pasar a esos países es que nadie les comprara su materia prima más atractiva? ¿Deberíamos esperar a que tuvieran cosas suficientemente "cool" para vender y, mientras tanto, que disfruten de una economía neolítica de subsistencia?

Gaël dijo...

Un placer recibir comentarios, Fj, aunque no se bien quien eres... :-)

No se si te habrá dado tiempo a leer los dos artículos que menciono al final del post, pero merecen la pena. Creo que responden ampliamente a las preguntas que sugieres.

La relación causal a la que hago referencia es clara: la venta de coltán financia la guerra. Y para comprender la situación actual hace falta conocer lo que ocurre en la zona desde hace unos diez años.

No soy experto en conflictos ni analista político, pero hablas de comprar y vender materias primas con, y perdona si me equivoco, una visión occidental del proceso. Tener materias primas que otros países quieran comprar no tiene porqué conducir a guerras civiles, a menos de que no se den las condiciones de estabilidad política necesarias. Y en este caso no se dan. Hablas de países ricos en materias primas y con niveles de vida excelente. Pero no es el caso de la mayoría de los conlflictos violentos que se suceden en África. El trasfondo étnico de los conflictos nos concede una retórica muy interesante y es esa retórica la que no me gusta.

Soluciones? Las desconozco. Pero lo que es claro es que permitir la exportación de dichos recursos, que financian guerras y que a la vez son muy valiosos para las economías desarrolladas, a los gobiernos de turno no es lícito. ¿O sí lo es? Para que el coltán extraido de las minas por prisioneros de guerra de la étnia rival, incluidos niños, llegue hasta las fábricas donde es tratado hace falta una logistica patrocinada y subvencionada por empresas con intereses: vuelos, camiones, dinero,... mucho dinero.

No creo que ningún país pueda vender cosas más "cool" que la materia prima con la que se producen chuladas de teléfonía móvil o tecnología aeroespacial diversa. Tampoco afirmo que los únicos culpables de lo que ocurre a miles de kilómetros de nuestras tranquilas ciudades sean dirigentes de grandes transnacionales. Lo que sugiero es que miremos un poco más allá de lo que nos cuenten en los medios "oficiales", que no nos dejemos engañar por justificaciones triviales y caigamos en la cuenta de que los intereses de unos pocos priman por encima de la vida de muchos miles de refugiados y desplazados.

Posiblemente en el post anterior, que habla del conflicto de baja intensidad que tiene lugar en un territorio desertico como el Sáhara, se den causas similares: minas de fosfatos, yacimientos de petróleo y gas , nutridos caladeros de pesca...

Un saludo!

Gaël dijo...

De nuevo, más información...

http://www.umoya.org/index.php?option=com_content&task=view&id=3329&Itemid=34