lunes, noviembre 24, 2008

Repsol y Lukoil, ¿amigos para siempre?


Desde Escolar.net

Milagros del capitalismo refundado: se puede comprar el 30% de la primera petrolera española, una de las más importantes del mundo, sin poner ni un sólo euro. Al menos, eso intenta la rusa Lukoil, que ha aprovechado la compleja situación accionarial de Repsol para colarse en una multinacional donde todo cambia para que su presidente, Antoni Brufau, siga igual. Antes de seguir con el relato de los hechos, les presento a los protagonistas del partido.

En un rincón del campo, acorralada, está Sacyr Vallehermoso, una gran constructora con una situación financiera alambicada. La empresa que preside Luis del Rivero debe a los bancos 18.500 millones de euros, siete veces más de lo que vale en bolsa, 23 veces más que su beneficio bruto anual (por su propia seguridad, no intente hacer esto en casa). Hace dos años, cuando la burbuja inmobiliaria aún no había explotado, cuando el dinero era barato, Sacyr puso en marcha un ambicioso plan de expansión. Para diversificar su negocio y que no todo fuese ladrillo, compró a crédito el 20% de Repsol. Pagó caro, a 26,9 euros por cada acción, y hoy los títulos de la petrolera española valen la mitad. Sacyr, además de ser el primer accionista de Repsol, también cuenta con un 91% de Itinere, una empresa de autopistas. Ahora que la burbuja del ladrillo ya ha explotado, ahora que el precio del petróleo se ha desplomado, ahora que hasta los políticos inspiran más crédito que los bancos, Sacyr necesita vender para no ahogarse en su propia deuda. Hoy mismo es probable que cierre el acuerdo para vender Itinere, su otra gran inversión sin pies de ladrillo: una concesionaria de autopistas que probablemente comprará un fondo de infraestructuras del banco Citigroup por unos 7.500 millones de euros. Si dependiese de Luis del Rivero, las ventas de Sacyr se acabarían aquí, su compañía mantendría su porcentaje de Repsol a la espera de tiempos mejores. El problema es que ya no depende de él: la pelota está en manos de la banca.

En el centro del juego, para variar, está Emilio Botín. El Santander y Citigroup lideran el crédito sindicado concedido a Sacyr para comprar el 20% de Repsol. Prestaron 1.154 millones cada uno. También entró en la operación Caja Madrid (933 millones), Calyon (563), ING (300), BPI (250), BCP (150), Popular (100), Banesto (100), Commerzbank (100) y el Sabadell (50); ninguno de ellos está como para regalar el dinero. La garantía para el crédito fueron las propias acciones de Repsol, pero con una condición: que si la cotización bajaba por debajo de los 21,2 euros, Sacyr tendría que poner sobre la mesa nuevas garantías. Hace más de tres meses que la acción de Repsol vuela muy por debajo de este límite: el viernes cerró a 13,90 euros y es difícil que vuelva a repuntar a corto plazo. Repsol es una de las petroleras que más sufre la caída del precio del petróleo, pues sus contratos en Latinoamérica, en Argentina o Brasil, establecen precios mínimos que ahogan su margen cuando el precio del barril de crudo baja de 140 a 50 dólares en apenas cinco meses. Y si el petróleo y el ladrillo caen a la vez, ninguna de las nuevas garantías que Sacyr puede ofrecer basta para convencer a los bancos.

Pero la partida no la han puesto en marcha los bancos. Ha sido Antonio Brufau, jugador del que más pague. El presidente de Repsol ha aprovechado el escenario para cobrarse viejas deudas. Nunca se ha entendido con Luis del Rivero, que lleva dos años intentando echarle del sillón aprovechando su posición de primer accionista de la petrolera. Ha sido el propio Brufau el que ha liderado la operación para traer a Lukoil hasta España. ¿Las condiciones? Hay una fundamental: su permanencia al frente de Repsol con un nuevo contrato, con un nuevo blindaje. Cuenta para ello con el respaldo de su antigua casa, La Caixa, que tampoco está contenta con del Rivero y también quiere aprovechar la coyuntura para apuntarse en los libros una plusvalía que no viene nada mal con la que está cayendo. La Caixa también pone la cama: no sólo vendería parte de sus acciones sino que también financiaría la operación. Para los legos en economía chiripitifláutica la jugada es marciana: la caja catalana presta a Lukoil el dinero para que compre sus acciones… con las propias acciones como garantía.

Lo que está claro es que la petrolera rusa está dispuesta a comprar, pero sin poner un duro. El monto total de la operación asciende a los 9.000 millones de euros, pero los rusos pagarán con dinero del monopoly. No podrían hacerlo de otra manera: su liquidez es de 1.300 millones de euros, tienen que pagar antes de fin de año créditos por 1.500 millones y hace unos meses, en junio, abordaron otra gran compra, una refinería en Italia por la que han pagado 1.350 millones de euros. Y no está el mercado como para pedir más créditos. La petrolera está dispuesta a comprar a 27 euros por acción, mucho más de lo que pagaría si comprase los títulos en la bolsa, pero con la condición de no poner un duro en efectivo ni tampoco más garantías que las propias acciones: simplemente pretenden cambiar el 20% de Sacyr por la deuda de la constructora, tal cual está, y comprar otro 10% con un nuevo crédito que lideraría La Caixa. Los bancos han pedido más garantías, pero dan por buena la jugada, pues permite cambiar un deudor asfixiado por otro al que se le supone más solvencia. De momento les vale para no tener que provisionar pérdidas y después ya veremos. Sin embargo, si Lukoil se sale con la suya y compra sin más garantías que las propias acciones, está por ver que los rusos después se queden si la cotización de Repsol sigue a la baja y no les dejan mandar.

Para Lukoil, la compra de Repsol interesa por varios motivos, todos ellos muy distintos a los intereses geoestratégicos de España y la UE. A la petrolera rusa le vienen bien las refinerías y la red de gasolineras (más de la mitad de las españolas son de Repsol), pero no necesita los contratos de extracción que tiene Repsol en Latinoamérica, pues a Lukoil le sobra con Siberia. El Gobierno teme que, si Lukoil consigue el control de Repsol, pague la deuda vendiendo esas reservas por las que tantas gestiones políticas se han hecho. Además, creen que la operación es una bofetada a Obama nada más empezar su mandato: con Repsol, la llave también para Gas Natural y Unión Fenosa, Rusia controlaría los únicos gasoductos de abastecimiento a Europa que aún no son suyos tras derrotar militarmente a Georgia. El papel del régimen de Vladimir Putin en la jugada es más que evidente: el propio vicepresidente ruso fue quien soltó el globo sonda de Gazprom al tiempo que Lukoil negociaba.

Pese a que la operación, que lleva en marcha varios meses, está ya muy madura, el Gobierno aún cree que es posible pararla. La solución pasa por La Caixa y también por el propio Luis del Rivero, que tendría que renunciar a ser Brufau en lugar de Brufau y aceptar mandar menos a pesar de ser el accionista con más títulos de la petrolera. Si Ia venta de Itinere se cierra ya, las posibilidades de que Sacyr no se vea obligada a vender aumentan bastante. El problema es que, desde el Estado (que no desde el Gobierno), hay también altas instancias que no quieren cazar al oso ruso.


5 comentarios:

Tonytony dijo...

Qué gilipollez. Eso pasa por leer el panfleto del camarada Escolar.

¿Qué pasa, que adquirir deuda contractual es no pagar nada? Pues nada, voy a adquirir un par de casas, y que me pasen la hipoteca. Gratis!

Y la culpa la tiene el capitalismo. Es más, la culpa la tiene Botín.

Ay..

Gaël dijo...

La verdad es que la entrada de Escolar da una amplitud de miras interesante, por eso la he añadido.

Y claro que adquirir deuda es pagar.

Dos puntos interesantes:

+ Si el sector petrolero es estratégico, ¿porqué se privatizó? ¿Que coño hace el PP hablando ahora cuando fue su gobieno el que privatizó Repsol? Una de las leyes del libre mercado es que el pez grande se come al pequeño. En este caso además, creo que Sacyr y La Caixa, más que perder, ganan teniendo deuda contraida por una entidad solvente como Lukoil.

Como escuche ayer (cita muy perspicaz):

Si yo te debo 1€, tengo un problema. Pero si te debo 1 millón, el problema lo tienes tú.

+ ¿Que coño hago hablando de esto?... :-)

Rafael del Barco Carreras dijo...

La CAIXA y la rusa LUKOIL.
Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros.
Isidro Fainé y Antonio Brufau.

Rafael del Barco Carreras

22-11-08, Brufau permanecerá en REPSOL si se cierra la venta a la rusa LUKOIL. El alto ejecutivo de la Caja representará la españolidad de la petrolera. Una oscura españolidad, un oscuro ejecutivo y una oscura Caixa. Ni su nombre describe al superbanco de Cataluña. Un negocio, el bancario, para el que no fue creada, ni adecuado a su personalidad y entidad jurídica. Sus “obras sociales”, y hasta lo de pleitear de “pobre”, incluso alguna de las entidades cívico-ciudadanas que forman su consejo, y por ella financiadas, restos de un próximo pasado sin demasiado sentido, y con “mal olor”. El mayor propietario, el acreedor de gran número de sus habitantes y deudor de todos ellos, es el ente más hermético, endogámico, respetado y temido de Barcelona. El indiscutido pilar financiero del Principado es la más desconocida y poderosa de sus instituciones. A las demás, Iglesia, Generalitat, Justicia, Hacienda, etc., más o menos se les condiciona, y algún que otro libelo o web se atreven a criticar, pero sobre los “amos” de la Caixa, ni palabra. Unos perfectos desconocidos. Al igual que en tiempos de Franco, de cuyo Régimen les viene su inmenso Poder, transmitido a dedo. Y el casi monopolio en su feudo o taifa, Cataluña, se convierte en oligopolio de cuatro en España. El sanedrín que en la Profunda Crisis se sienta ante Zapatero, o él ante ellos. Pero su grandeza la hace vulnerable, y metida en todos los bailes locales y nacionales, aparecen sus oscuras aristas. Por ejemplo que el tal Juan Llopart (ver en Internet el currículum), su actual hombre en el tambaleante Grupo Z, fuera directivo de la filial en Montecarlo, al igual que el cuñado de De la Rosa, Alfons Maristany, con cargo en Mónaco y Gran Tibidabo, otro fiasco donde también aparece Brufau. ¿Qué hace la benéfica y seráfica institución por los sospechosos paraísos fiscales del Mundo?
Sobre esa venta de la petrolera, que nadie se caliente los cascos, no entenderá nada, aunque lo primordial “que buscan dinero” está clarísimo. LUKOIL, ruso del gas y petróleo, privado, o sea, tan público como la Caixa, pues allí y aquí en las altas esferas financiero políticas la distinción entre público y privado es un indescifrable teorema, compra su parte de REPSOL si se añade la de la constructora SACYR VALLEHERMOSO, Luis del Rivero, que pasa de superfuerte a quebrada según quien suelte el chisme, y que compró esas acciones con créditos vigentes entre otros de la propia Caixa, ¿¿??. Hoy te vendo a 5, con mi dinero (las constructoras al parecer nunca ponían un duro), lo que mañana me venderás a 10, o a 2, según interese a mis enjuagues contables. Una broma lo de las “hipotecas ninja o basura” americanas con el negrito comprando su casita en Ilinois. Si las acciones están a 14, el ruso pagará 26´50 por entrar en nuestro país. Para más retruécano según los noticieros europeos la rusa ha debido ser apuntalada por el Estado, y aquí alguien pretende que creamos que los rusos son tan tontos que pagarán el doble por una empresa donde no dominarán. Otra rocambolesca entelequia, pendiente aun la de Gas Natural y FENOSA con la constructora ACS de Florentino Pérez. En juego decenas ¡o centenares! de miles de millones de euros con unas constructoras que endeudadas más allá de toda lógica, y hasta legalidad, las convierte en “hombres de paja” ¡o en presuntos y posibles delincuentes junto a sus financieros!, y que no pueden vender al precio actual porque la gran masa de deuda provocaría una quiebra inmediata y que tampoco pueden retener las acciones porque a las entidades acreedoras les urge ese dinero, o solucionar las extrañas posiciones crediticias en el sector de la Gran Burbuja o Estafa Piramidal. Unos procesos de compraventa fijados sus precios, no por el valor de las sociedades, ni el de Bolsa, sino los saldos deudores y pérdidas a cubrir. Y en la trastienda, sillones para oscuros ejecutivos, los reales multimillonarios actuales. Tenían experiencia con Terra de la Telefónica por los 2000, una macroburbuja con denuncias archivadas. Ahora las cifras se multiplican amenazando, más que al Sistema, a la Sociedad entera.
Los mismos ejecutivos cuya procedencia cito en “Barcelona, 30 años de corrupción”, pag. 20;
“Con el papelito de la Diputación (presidida por Samaranch) aprobando el CITA (Centro Integrado de Transportes y Aduanas en el Vallés), la propiedad de los terrenos del Prat, y el pago en negro de 600.000.000, la CAIXA, lidera la emisión de Obligaciones Hipotecarias por 5.000 millones de pesetas. Discutible la fórmula jurídica por lo que de suelo público tuvieran los terrenos expropiados, pero las garantías, el reparto en negro, y los solicitantes lo merecían. Lejos aun cuando la gran entidad de ahorros catalana, con total adhesión popular desde que salvó los ahorros de sus impositores antes, en y después de la Guerra Civil (o eso cuentan ellos), la preside Samaranch, con dirección general de José Vilarasau Salat (ex alto cargo del Régimen, por lo tanto impuesto por Madrid), y sus segundos, Fainé, iniciado en el oficio en Banca Catalana, y Brufau, hombre de Arthur Andersen en España (la auditora desmantelada desde EEUU por connivencia y pactos con las firmas auditadas). Imposible más experiencia en pasteleos, subterfugios, censuras de cuentas corruptas, y mentalidad “especial”. Incorporado a la Caixa, Vilarasau, ofrecerá más crédito al Consorcio”.
Pero ¡cuidado! con tanto monopoly o burle trilero, algún viejo ya comenta que “ara…ni de la Caixa ens puden fiá”… y retira sus saldos. Ateniéndose a ancestrales miedos su poco dinero volverá al calcetín y baldosa de que hablaban sus abuelos. “Con estos billetes, decía traducido del catalán, tenemos la ventaja de que si quiebran todos, España entera, en Europa los admitirán… son euros”. ¡Vete a saber!

Gaël dijo...

Muy interesante.

Refuerza las tesis de que el sistema financiero necesita ser regulado, cuanto menos. Si por mí fuera, lo abolía.

Tonytony dijo...

Hay que partir de una base: ya no hay fronteras. Para las personas quizás sí, pero no para las empresas. Esto es el libre mercado. Que no es malo necesariamente. En un libre mercado ideal lo importante es la eficiencia, la efectividad, la innovación. De hecho, las empresas ganan poquísimo en un terreno "clásico" apurando márgenes. Lo que hace el libre mercado es fomentar el progreso, la lucha por destacar con el producto que mejor satisfaga al consumidor, que cubra mejor sus necesidades.

El terreno poco significa. Nos movemos en el mundo de las necesidades, y de la empresa que cubre esas necesidades. El gobierno de turno se dedica a trincar, y poco más. Puedes derrocar un gobierno, pero no puedes derrocar a Cocacola, por ejemplo.

En ese mundo ideal (de no-real) si tu energía la controla la empresa X, esa empresa tiene el poder. Simple como eso. Poco puede hacer el gobierno para evitar NADA. Rusia, por ejemplo, tiene el grifo de Ukrania. Literal. Y en Ukrania, pues están flipando, y con razón.

¿Quién puede luchar contra eso? Esta clarísimo: otras empresas que cubran otras necesidades. En España afortunadamente tenemos empresarios que, con visión, se han adelantado a todo esto. Hablaríamos del Santander, Telefónica, Repsol, etc.

Ahora mismo estamos en tierra de nadie, ni en libre mercado puro, ni en intervencionismo liberticida. Las ideologías del siglo pasado que sólo provocaban este intervencionismo crearon guerras mundiales y todo tipo de conflictos de intereses. Tampoco estamos en el libre mercado puro, pues esto está hasta la bandera de intereses gubernamentales que sólo buscan llevarse pasta, y hablo para las personas en el gobierno, no de impuestos para la gente. No digo que no hagan falta reglas, está clarísimo que hacen, sino que las reglas no tienen que revertir en el estado. Porque el estado no protege, el estado somete.

El libre mercado será como quieras, pero en mi opinión de todo a cien, el intervencionismo es bastante más dañino. Cuando se mete mano en una empresa, ésta deja de buscar innovación y eficiencia. Sin incentivos, sin zanahoria delante, no se progresa. Si no puedo ganar nada con mi esfuerzo, anda y que trabaje Rita, si me lo van a robar y aú así un plato cae en la mesa. Así había fábricas de 200 personas con 400 trabajando para llegar al paro nulo. De hecho, ahí sigue Cuba, y otros tantos países. El esfuerzo debe ser recompensado, no te parece?

La cita es de Keynes. Pero yo la relaciono más con el mogollón de las subprime y cómo se escala el problema al resto del mundo.

No te asustes y échale un vistazo a http://www.libertaddigital.com/opinion/carlos-rodriguez-braun/dos-topicos-en-la-prensa-progresista-43387/

o a este otro http://www.libertaddigital.com/opinion/carlos-rodriguez-braun/gonzalez-y-saramago-dan-pistas-46051/

artículo de ese catedrático. Un gran tipo. No te asustes por el "hosting", a mi modo de ver dice cosas con mucho sentido, aunque el resto del "hosting" no sea objetivo. Vamos, como toda la prensa en este santo país.

Joer, ahora releyendo me doy cuenta del tostón que acabo de soltar, sorry. Me aburro en el curro.